sábado, 29 de febrero de 2020

Inteligencia artificial

Hoy en día todos sabemos lo que es la inteligencia artificial y lo que puede aportar o restar a la humanidad en función de cómo sea entendida.



En 2001, Steven Spielberg estrenó una película con este título en la que se realiza una interesante reflexión sobre aquello que nos hace humanos y nos distingue de las máquinas.


Un acontecimiento más actual sobre inteligencia artificial tuvo lugar hace unos días en el programa de televisión El Hormiguero, puedes verlo aquí y sacar tus propias conclusiones sobre este asunto:




viernes, 28 de febrero de 2020

El proceso de hominización

Tres historias de ficción: En busca del fuego, El clan del oso cavernario y 2001: Una odisea del espacio nos van a servir para poner fin a este tema.

Elige cualquiera de ellas o anótalas en tu lista de "pendientes" pues todas muestran las posibilidades que se le abren al hombre como consecuencia de los rasgos que lo caracterizan como especie.

En 2001: Una odisea del espacio, hay una escena en la que un grupo de homínidos descubre que utilizando un hueso como instrumento para golpear se consigue más eficacia que golpeando con la mano. Eufórico porque puede derrotar con más facilidad a otro grupo de homínidos, el protagonista lanza el hueso al aire y éste comienza a girar y se convierte en una nave espacial simbolizando  la continuidad en el progreso desde un instrumento al otro. Puedes verlo en el siguiente vídeo:


jueves, 27 de febrero de 2020

Eva

Kike Maíllo abordó en su película Eva, de 2011, la compleja relación entre robots y personas, preguntándose con el espectador cuáles son las similitudes y las diferencias entre un robot inteligente y un ser humano.

Vamos a incluir esta película en la lista de las que podemos visualizar para realizar la disertación sobre las consecuencias de los avances de la técnica.



miércoles, 26 de febrero de 2020

Los Papalagi

Hacia 1920, Erich Scheurmann publicó la descripción que un nativo de Polinesia hizo de la cultura europea. En ella, Tuiavii de Tiavea denomina Papalagi a los hombres blancos:

Los Papalagi también sienten pasión por algo que no podéis comprender, pero que a pesar de esto existe: el tiempo. Lo toman muy en serio y cuentan toda clase de tonterías sobre él. Aunque nunca habrá más tiempo entre el amanecer y el ocaso, esto no es suficiente para ellos.

Los Papalagi nunca están satisfechos con su tiempo y culpan al Gran Espíritu por no darles más. Sí, difaman a Dios y a su gran sabiduría dividendo cada nuevo día en un complejo patrón, cortándolo en piezas, del mismo modo que nosotros cortamos el interior de un coco con nuestro machete.

Hombres, mujeres y hasta niños demasiado pequeños para andar llevan una máquina pequeña, plana y redonda, dentro de sus taparrabos, atada a una cadena de metal pesado, colgando alrededor de la garganta o alrededor de la muñeca; una máquina que les dice la hora. Leerla no es fácil.

Cuando en una ciudad europea ha pasado cierta parte del tiempo, estalla un espantoso y clamoroso estrépito.


martes, 25 de febrero de 2020

La inteligencia

Definimos inteligencia como capacidad de conocer, analizar, comprender y resolver problemas de forma creativa.


En esta obra de Ingres titulada "Edipo y la esfinge" vemos al protagonista consultando consigo mismo o con un ángel la manera de resolver un problema.


Pero, ¿es posible medir la inteligencia de una forma rigurosa y objetiva? Los psicólogos han desarrollado diversas herramientas destinadas a medir la capacidad intelectual llamadas tests de inteligencia. Aquí tienes uno de ellos:

Pincha aquí para acceder a un TEST DE INTELIGENCIA

Tanto si el resultado ha sido bueno como si no, no te preocupes, algunos psicólogos consideran que el tipo de capacidades que miden estos test es muy restringido. Tanto es así que el psicólogo Howard Gardner propuso la teoría de las inteligencias múltiples con la que afirmaba que hay ocho tipos de inteligencia relacionados con campos diferentes al medido normalmente.

lunes, 24 de febrero de 2020

La historia de Narciso




Un caluroso día de verano, cansado de la caz, se sentó el joven Narciso junto a una fuente atraído por la frescura y el silencio del lugar. Tenía sed y se inclinó para beber. Pero de repente sintió nacer en él una sed nueva. Mientras bebía quedó seducido por su imagen que se reflejaba en el agua tranquila, y quedó enamorado de su propia belleza. Inmóvil se quedó fijado en la contemplación de sí mismo, omo una estatua esculpida en mármol de Paros. Miraba sus ojos que brillaban como estrellas, sus cabellos dorados dignos de Apolo, sus mejillas frescas y lisas, su cuello de marfil, su boca graciosa, supiel de lirio y de rosas. Inconscientemente se deseó, se convirtió a la vez en el sujeto y objeto de su amor, en el cazador y la presa, en el que prende el fuego y el que se abrasa. ¿Cuántas veces intentó besar el elusivo estanque? ¿Cuántas veces sumergió sus brazos buscando abrazar el cuello que ahí veía? ¡Oh ingenuo y enloquecido joven!, ¿por qué  intentas abrazar a una huidiza imagen? Pero como la cera amarilla se derrite ante un suave calor, como la helada se funde ante el sol de la mañana, lo mismo le ocurrió a él. Agotado por el amor, así desfallecía y era lentamente consumido por su oculto fuego. No permaneció mucho aquel color rubicundo, mezclado con blanco, ni la fuerza y el vigor o todo aquello que era placentero de contemplar. Finalmente, Narciso dejó caer su cabeza sobre el césped y murió, cerrando los ojos que estuvieron tan maravillados por su excepcional belleza. En el lugar donde estuvo su cuerpo, brotó una flor cuyo amarillo centro estaba rodeado de bancos pétalos.

Ovidio, Metamorfosis.

domingo, 23 de febrero de 2020

El arte y la vergüenza de ser humano

Según el filósofo Gilles Deleuze, el origen del arte se halla en un cierto sentimiento de vergüenza de ser humano, de pertenecer al género humano, en la medida en que uno siente que es parcialmente cómplice, por acción u omisión, de las numerosas injusticias y vilezas que uno contempla cotidianamente a su alrededor.



Las raíces del arte se hallarían en la necesidad de liberar ya no la propia vida de dicho sentimiento de vergüenza, sino la vida de todos, la vida en general.

Deleuze toma dicho concepto de Primo Levi, uien se refirió a la vergüenza de ser hombre al escribir sobre su experiencia en el campo de concentración de Auschwitz.



¿Has sentido alguna vez vergüenza, dolor o decepción por los actos inesperados y malvados cometidos por un ser humano cercano a ti? ¿Qué crees que puede llevar a un hombre a convertirse en un ser inhumano (o demasiado humano, que diría Nietzsche)?